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San diego
Si quieres pasar unas vacaciones disfrutando de una ciudad con todo el encanto de la playa y al mismo tiempo el glamour de una gran ciudad, entonces San Diego es el destino de tus próximas vacaciones.
Llegué a San Diego un templado día de octubre, con mis patines rollerblades en la mochila y muchas ganas de conocer esta exótica ciudad, bendecida por la naturaleza con olas perfectas, una temperatura siempre agradable y su rica cultura, mezcla entre Estados Unidos y México.
Mi primera parada fue el Bahia Resort Hotel, un fantástico hotel situado en el corazón de la famosa Mission Bay de San Diego. Con sus habitaciones amplias, decoradas en un estilo fresco y casual, una atención impecable y a pocos pasos del océano y del Sea World -famoso centro marino que se destaca por sus shows, exhibiciones y paseos- este hotel superó mis expectativas.
Empecé por probar mis nuevos patines en Pacific Beach, junto con unos amigos y disfrutando del espectacular paisaje de playa, olas y palmeras. Después bajé la calle Granate hasta llegar al gran café Zanzíbar, donde disfruté de sus deliciosos cafés y aproveché a llevar una gran taza para el camino.
Al caminar pude ver a otros como yo, disfrutando del sol y la brisa marina, cada cual a su manera, descalzos, vestidos bikini, surfistas o con un libro debajo del brazo, llenando la ciudad de ánimo y vitalidad, a lo largo de las interminables playas donde tomar sol o vagar por la tiendas de surf, cafés y bares, que representan el corazón y el alma de la vida del sur de California.
Entre las atracciones que visité está el Balboa Park, con un ambiente natural impresionante, ideal para saborear un picnic sentado en el verde manto de hierba a la sombra de un olivar. También conocí el Museum of Man, el Museum of Art y los Jardines Botánicos.
Un lugar realmente deslumbrante es el Zoológico de San Diego. Este zoológico de más de 40 hectares, alberga a casi 4000 animales, los cuales disponen de mucho espacio a su alrededor. Con suficientes osos panda para todo el mundo, solo el zoológico es razón suficiente para visitar esta ciudad!
También el casco antiguo de San Diego merece una visita, que con su Parque Histórico Estatal puede traer de vuelta el pasado para que lo veas, lo toques y lo sientas. Hay fragmentos del casco antiguo de San Diego en casi cualquier lugar hacia donde mires. Si deseas probar la cocina tradicional mexicana, visita el Café de México, que sirve la mejor comida mexicana en todo San Diego.
A la hora de comer y con más de 6000 restaurantes para elegir, San Diego ofrece de todo para todos, desde los fanáticos de comida rápida hasta a los adictos a la cocina gourmet. De cualquier manera debo recomendarte que hagas una reserva para cenar, especialmente los fines de semana. Personalmente disfruté mucho y recomiendo el Saska’s, en Mission Beach, un restaurante familiar abierto desde 1955 donde puedes disfrutar de unos sencillos filetes o frutos de mar.
Mis sentidos quedaron impresionados y quedó marcada una huella imborrable en mi paladar al visitar el restaurante George’s at the Cove, en La Jolla, con su original y única cocina californiana, que utiliza solo ingredientes naturales y libres de hormonas y aditivos, sabor que se nota en cada uno de sus platos.
El centro del arte y la vida nocturna se encuentra en barrios como el Gaslamp Quarter y Little Italy, ya sea que quieras bailar, cantar karaoke, o simplemente ver a otras personas, estos son los lugares ideales. Aunque no debes irte de San Diego sin pasar por el Café Bassam, en el casco antiguo de la ciudad, y probar uno de sus 140 variedades de té, aunque sea a las 2 de la mañana; igual están abiertos.
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